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Vómito y regurgitación en perros y gatos

6 de mayo de 20263 min de lectura
Andres Urieta

Andres Urieta

Medico Veterinario

Vómito y regurgitación en perros y gatos

Cuando nuestras mascotas devuelven alimento o líquido, es común pensar que “vomitaron”. Sin embargo, no siempre se trata de un vómito. En medicina veterinaria existe una diferencia importante entre el vómito y la regurgitación, y reconocerla puede ayudar muchísimo a encontrar la causa del problema y actuar a tiempo.

En este artículo te explicamos, de forma sencilla, cómo diferenciarlos, cuáles pueden ser sus causas y cuándo es momento de acudir al veterinario.

¿Qué es el vómito?

El vómito es un proceso activo. Esto significa que el cuerpo hace un esfuerzo para expulsar el contenido del estómago.

Antes de vomitar, muchos perros y gatos presentan señales como:

  • Náuseas

  • Babeo excesivo

  • Inquietud

  • Lamerse el hocico constantemente

  • Contracciones abdominales (“arcadas”)

  • Sonidos o movimientos fuertes del abdomen

Después de ese esfuerzo, expulsan alimento, líquido, espuma amarilla o incluso bilis.

¿Cómo suele verse el vómito?

El contenido generalmente:

  • Sale con fuerza

  • Puede estar parcialmente digerido

  • Tiene olor ácido

  • A veces contiene espuma o bilis amarilla

¿Qué es la regurgitación?

La regurgitación es diferente. Aquí no hay esfuerzo abdominal ni náuseas previas.

El alimento o líquido simplemente “se devuelve” desde el esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago).

Suele ocurrir:

  • Poco tiempo después de comer

  • De manera repentina

  • Sin arcadas ni contracciones

¿Cómo suele verse la regurgitación?

El contenido generalmente:

  • Sale sin esfuerzo

  • Mantiene la forma del alimento

  • Parece poco o nada digerido

  • Puede venir acompañado de saliva o moco


Diferencias rápidas entre vómito y regurgitación

Vómito

Regurgitación

Hay esfuerzo abdominal

No hay esfuerzo

Puede haber náuseas antes

Ocurre de forma repentina

Sale alimento digerido o bilis

Sale alimento casi intacto

Viene del estómago

Viene del esófago

Puede aparecer espuma amarilla

Generalmente no hay bilis


¿Por qué puede vomitar una mascota?

Existen muchas causas posibles. Algunas son leves y otras requieren atención urgente.

Causas frecuentes:

  • Comer demasiado rápido

  • Cambios bruscos de alimento

  • Comer basura o alimentos inadecuados

  • Parásitos intestinales

  • Gastritis

  • Estrés

  • Intolerancias alimentarias

Causas más graves:

  • Obstrucciones por objetos extraños

  • Intoxicaciones

  • Enfermedades renales o hepáticas

  • Pancreatitis

  • Infecciones

  • Problemas hormonales

¿Por qué ocurre la regurgitación?

La regurgitación suele estar relacionada con problemas en el esófago.

Algunas causas incluyen:

  • Comer demasiado rápido

  • Inflamación del esófago

  • Cuerpos extraños

  • Dilatación del esófago (megaesófago)

  • Problemas neuromusculares

  • Malformaciones congénitas

En algunos casos, la regurgitación repetitiva puede provocar neumonía por aspiración, una complicación seria que ocurre cuando alimento o líquido entran a los pulmones.

Señales de alarma: ¿cuándo acudir al veterinario?

Busca atención veterinaria si tu mascota presenta:

  • Vómitos repetidos

  • Regurgitación frecuente

  • Sangre en el vómito

  • Abdomen inflamado o doloroso

  • Decaimiento intenso

  • Fiebre o temperatura baja

  • Dificultad para respirar

  • Diarrea severa

  • Pérdida de apetito

  • Deshidratación

  • Pérdida de peso

  • Incapacidad para retener agua

En cachorros, gatitos, mascotas mayores o pacientes con enfermedades previas, estos signos pueden empeorar rápidamente.

¿Qué NO debes hacer en casa?

Evita:

  • Dar medicamentos humanos sin indicación veterinaria

  • Forzar comida o agua

  • Esperar varios días si los síntomas continúan

  • Automedicar con antibióticos o antiinflamatorios

Algunos medicamentos comunes pueden empeorar el problema o causar intoxicaciones graves.

¿Cómo puede ayudar el veterinario?

Dependiendo del caso, el equipo veterinario puede recomendar:

  • Examen físico completo

  • Radiografías o ecografía

  • Análisis de sangre

  • Estudios del esófago o estómago

  • Fluidoterapia

  • Medicación específica

  • Dietas especiales

El tratamiento siempre dependerá de la causa.

Un mensaje importante para los tutores

Observar bien lo que ocurre en casa puede ayudar muchísimo al diagnóstico. Si es posible, toma nota de:

  • Cuándo ocurrió

  • Qué había comido tu mascota

  • Cómo salió el contenido

  • Si hubo esfuerzo abdominal

  • Frecuencia del episodio